Volver a empezar

7 de Mayo de 2017. Autora: Laly Caballero

Hace solo unos días me encontré con un viejo amigo con el que estudié, hacía mucho tiempo que no nos veíamos pero era como si no hubieran pasado más que unos meses desde entonces. Hablamos largo y tendido de cómo nos había ido la vida y de la cantidad de cosas que habían cambiado, de todo esto han  pasado, más o menos, veinticinco años.

En nuestra conversación nos trasladamos a  nuestra época de estudiantes, la cual recordamos con gran anhelo, nuestra primera etapa laboral, la que afrontamos con expectación y con esas grandísimas ganas de no  defraudar, de darlo todo, y cuando digo todo, era nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, nuestra dedicación a tiempo completo,  sin valorar las horas ni los días que pasábamos en él. Ese primer trabajo fue para nosotros la gran oportunidad que nos hizo entrar en el mercado laboral con las ganas de ser los mejores, que nadie tuviera que poner un “pero” a nuestros quehaceres, teníamos toda la juventud por delante.

Con el paso del tiempo la vida nos ha hecho un gran regalo a ambos, hemos podido emprender un negocio propio, con lo que eso conlleva. Conlleva, darlo todo otra vez de nuevo, ilusionarte con cada pequeño logro , otra vez las ganas de no defraudar, ni a los demás ni a tí mismo, el tiempo no tiene valor, otra vez la oportunidad, pero esta vez vista desde la madurez y no la juventud, que yo creo que aporta un grado importante de conocimiento  aunque desconozcas completamente todo lo que gira a tu alrededor.

Ambos hemos optado por ganarnos la vida poniendo en valor nuestros propios recursos, de un modo duro pero muy bonito a la vez. Hemos llegado a una  conclusión, aunque el tiempo transcurra, estamos siempre en la cuerda floja, teniendo que demostrar lo que sabemos o lo que valemos en cada minuto de nuestra vida.

Todos tenemos que tener la gran capacidad de  renovarnos cada día, de volver a empezar en cada momento, de ser esos chiquillos que creían que se iban a comer el mundo, y que, no vamos a decir que el mundo se los ha comido a ellos, pero que sus inquietudes les ha llevado a  hacer muchas cosas diferentes y para los que no sabían si valían o no.

Podemos volver a empezar en cada segundo que pasa. Tenemos una capacidad de renovación que nadie puede acabar con ella. Somos capaces de CREAR con  letras mayúsculas.

Que no tengamos nunca miedo de empezar algo, estoy segura que vamos a poder llevarlo a cabo.

 “Casi todo lo que realice será insignificante, pero es muy importante que lo haga”.

Mahatma Gandhi.

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