REIVINDICAR ¿SÍ O NO?

Autora: Pilar Bermejo. Arquitecto Urbanista/ Gestor Cultural

 

Veréis. Hoy quiero plantear un debate. ¿Es bueno ser reivindicativo públicamente o no? Ya sé que me diréis que depende del tema, de las circunstancias personales de cada uno, de tantas cosas… Y sé también que es un tema recurrente. Sobre todo en un mundo globalizado como el actual, donde la inmediatez de internet y de las redes sociales hace que la repercusión de cada comentario se multiplique, tanto en sentido positivo como (y sobre todo) en sentido negativo.

Voy a plantear una hipótesis entonces, acercando la pregunta al mundo laboral. Imagina que estás en búsqueda de empleo o al frente de un proyecto emprendedor o incluso trabajando dentro de una empresa. Seguro que en algún momento os han aconsejado tener cuidado con las opiniones que expresáis. Con posicionarte en ciertos temas polémicos que pueden acarrearte una mala reputación. Relacionados con la política, la religión, la sexualidad, las drogas, el feminismo… Numerosos post o artículos se publican con títulos como: “Cinco errores en las redes sociales para perder tu trabajo” o “Cómo perder tu reputación online”, demostrando la vigencia del debate. Desde este mismo blog hemos abordado en alguna ocasión, alguno de estos temas desde el punto de vista de las mujeres.

Entonces podemos posicionarnos en dos frentes.

Atrevernos a expresar nuestras opiniones acerca de cualquier tema que nos interese.  Participar activamente en foros de opinión. Porque ¿qué tiene de malo visibilizar un problema o injusticia, si se hace de forma correcta y respetuosa? Si además intentamos aportar soluciones u otros puntos de vista. ¿Por qué se ve como algo negativo? Yo creo que porque casi siempre pensamos lo peor de la gente, que aquellos que aportan sus opiniones sólo quieren conseguir protagonismo.

Y ante esto, está la postura contraria. Ser una persona egoísta, no tomar partido ante cualquier tema que nos pueda afectar. Pensar exclusivamente en nuestra reputación, en lo que nos interesa para desarrollar nuestra carrera profesional. Porque los expertos nos dicen que nuestras opiniones no aportan nada a nuestra capacidad profesional, a mostrar lo que sabemos hacer como trabajadores. Pero ¿no influye también nuestra calidad humana en nuestra capacidad de desarrollar un trabajo? Yo creo que sí. Creo además, que es imposible abstraerse siempre, que no te influyan ciertos temas en algún momento de la vida.

Tal vez sólo sea cuestión de atrevernos a mostrarnos tal cual somos. A opinar sobre aquello que nos afecta de forma especial, que nos llega al corazón. De hacerlo educadamente, y de perder el miedo al qué dirán.

Y tú, ¿tomas partido?

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