Objetivo: “sellar el paro”

27 de mayo. Autora: Marian Gómez

Entre el olvidar y el recordar una fecha, esta vez, la memoria, tiene la batalla ganada. Al menos, eso creo.

Nunca me he parado a pensar si soy buena o mala recordando días en concreto. Bien es cierto que mi materia gris ha concedido un palco especial a los cumpleaños y a las citas médicas, las ha catalogado, clasificado e indexado como si de un libro se tratara, sin posibilidad de pérdida o extravío. Pero, sin saber muy bien por qué, hay un día, sólo uno, que se repite cuatro veces al año y que es incapaz de aprender. O, si lo hace, el camino que recorre antes de quedar grabado tiene tantos vericuetos que el origen de ese día, su razón de ser, se disuelve entre neuronas, transmisores, receptores y demás implicados en el proceso.

Es el día “D”, el del desembarco. Es el día en el que he de sellar mi demanda de empleo.

demanda-de-empleo

Desconozco los motivos que impiden a mi cerebro fijar esas fechas. Sé que es un día cada tres meses, y ni con esas. Por eso de asociar días con hechos y facilitar el trabajo a la memoria, sé que entre los primeros diez días de marzo, junio, septiembre y diciembre tengo una cita con el Ecyl. Ahora bien, no me pidas exactitud, porque no la tengo. Mira que he hecho por memorizarlo, retenerlo, unirlo o fijarlo, con formas y estrategias diferentes, pero no hay manera.

Por eso, papeleta en mano, viendo que se acerca el mes de autos y con la intención de vencer al olvido, he trazado un plan B. Entre la montonera de pines y dibujos de mi hijo que visten mi frigorífico, he colocado un calendario. A la altura de los ojos. Amarillo chillón. Imposible no ver. Ni rotulador, ni bolígrafo ni lapicero. No me han bastado. No me parecen suficientes. Un edding 3000. De los rojos. Uno de esos que trazan líneas de casi un centímetro de grosor para dejar cuenta de su paso.

Como Norman Bates en Psicosis, edding en mano y brazo en alto, he marcado el 6 de junio. Un aspa roja bordeada por un aro. No he dejado espacio al olvido.

Pero, como la vida es muy juguetona, la cabeza anda en mil cosas y me asalta la posibilidad de desarrollar daltonismo de la mañana a la noche – si es que fuera posible-, he pergeñado un plan C: recurrir a la tecnología, lo normal en este mundo casi virtual. Así, desde hace 48 horas, dos veces al día, mañana y noche, y hasta la fecha en cuestión, una especie de silbido procedente de mi teléfono me recuerda que me quedan 11 días para sellar el paro, 11 días de sobresalto acompañado de taquicardia cada vez que lo oigo… todo sea por ese día, el día.

No suelo creer en los conjuros del universo, en los castigos divinos ni en la confluencia de fuerzas para que las cosas pasen o dejen de pasar. No sé por qué, tampoco, me ha dado por pensar en ello. Pero, para cubrirme las espaldas, la cabeza y el metro sesenta que me representa, además de una equis roja en la nevera y un sonido en el teléfono, como quien no quiere la cosa, he dejado caer esta fecha en mi círculo más cercano. En la necesidad de que la recuerden. En la importancia de que no se me pase y en la tranquilidad que me genera que ellos, además de mí, conozcan ese día. Con lo cual, ahora sí, ahora un aspa roja, un silbido o un cercano garantizan mi victoria. La victoria al olvido.

Y es que, sinceramente, desconozco de dónde procede ese miedo irracional a que se me pase el día de sellar el paro. No cobro prestación ni ayuda alguna. No soy beneficiaria de ninguno de los cursos que ofertan, y, jamás, desde el inicio de mis tiempos en el Ecyl me han llamado para ofertarme nada… ¿entonces? Sin mucho indagar, supongo que se trata de uno de esos misterios que todos los científicos del mundo aún tienen pendiente desentrañar.

Lo bueno, lo grande, lo mejor de todo, es que ahora, hoy, me acuerdo de la fecha en la que he de sellar el paro. El 6 de junio. Mi cita con el Ecyl. Y tan sólo ha bastado una cruz roja, un recordatorio en el móvil y la complicidad de mi gente para acordarme de ella. Veremos qué pasa cuando llegue septiembre.

 

 

 

 

6 comentarios sobre “Objetivo: “sellar el paro”

  1. Querida Marian. Existe una App que te puedes descargar en tu móvil que te recuerda la fecha y te deja sellar por internet. Busca en el Google play o la plataforma que utilices, la App ECYL. Es gratuita y vale también para mirar diversas informaciones.

    Espero que te ayude. Un saludo

    1. Antonio,
      Muchas gracias por la información. Tan sólo trataba de parodiar este trámite, pero… a mas de uno nos vendrá muy bien tus líneas!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *