No te des por vencida antes de emprender

marta-g7 de noviembre. Autora: Marta García

Sueño, objetivo, meta, proyecto, estado de paz interior, lo llamo a querer conseguir algo en mi vida que realmente tenga un valor extraordinario, que sea muy importante para mí, que sepa que cuando lo tenga podré conseguir la felicidad tan anhelada y de paso, como no, si me da una retribución económica, mucho mejor. Cada palabra tiene un significado diferente, pero todas tienen algo en común: la felicidad, estado tan ansiado y buscado por todos.
Entonces, si la felicidad es la búsqueda constante en nuestras vidas,
¿Por qué la mayoría de la gente se da por vencida?
¿Por qué algunas personas consiguen todo lo que se proponen y otras no?
¿Por qué hay gente exitosa en poco tiempo y otras que “luchan” toda su vida y no lo consiguen?
Siempre he creído que para conseguir el éxito en la vida hay que adquirir una serie de habilidades, cualidades, aptitudes y sobre todo actitudes, que no todas las personas están dispuestas a buscar o tener.
¿Tu sueño? ¿Tu objetivo? ¿Tu proyecto? ¿Tú idea? Sí, ese “algo” que te mantiene en vilo, que piensas en eso cada día, que anhelas tener tan cerca de ti, que te facilitará una vida plena, ponle a ese “algo” la etiqueta que quieras. Ahora bien, si es tan importante para ti, ¿qué hace que no lo consigas?
Los 5 factores que influyen a la hora de abandonar un proyecto o un sueño son:

1. El miedo
Es la peor limitación que una persona pueda tener. Te paraliza, no te deja “ver”. No intentar realizar algo que te apasiona por miedo a que te salga mal, es dejarte de dar la oportunidad de tener una experiencia, tal vez única y especial. El miedo está muy ligado a las creencias limitantes, esas que no nos permiten avanzar. Al miedo hay que reconocerlo, observarlo, preguntarte ¿Por qué sientes miedo? ¿Cuál es la causa que te hace sentir miedo? ¿Qué pasaría si no tuvieras miedo? ¿Has pensado en el resultado que obtendrías si fueses valiente? ¡Desafía a tus miedos! ¡Transfórmalos!

“El peligro es muy real, pero el miedo es opcional. Si queremos sobrevivir a esto hay que luchar”

2. Las creencias limitantes
Son afirmaciones, en su mayoría generalizaciones sobre la vida, sobre nosotros mismos, nuestras relaciones, sobre el mundo. Afirmaciones que creemos ciertas.
Son órdenes directas al cerebro que nos capacitan o limitan ante cualquier objetivo. Son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta. Todos tenemos creencias que nos sirven de recursos y otras que nos limitan. Nuestras creencias pueden moldear, influir e incluso determinar nuestro grado de inteligencia, nuestra salud, nuestra creatividad, la manera en que nos relacionamos e incluso nuestro grado de felicidad y de éxito.

“Tanto si crees que puedes como que no puedes, estás en lo cierto”

3. La falta de control de tu vida.
Eres responsable al 100% de lo que haces con tu vida, de las decisiones que tomas, de lo que piensas, de lo que sientes. Cuando responsabilizas a los demás, a la crisis, a los gobiernos o al vecino de lo que te sucede, pierdes el control de tu vida y le entregas las riendas a cualquiera de ellos. Tú decides ser víctima o protagonista de tu vida.

“Las personas exitosas son las que al levantarse por la mañana buscan las circunstancias que quieren, y si no las encuentran las inventan”, George Bernard Shaw.

4. Las excusas
Enumerar razones o causas para despojarse de eventuales culpas, no tener ganas de hacer algo, liberarse de una obligación o responsabilidad, impedir que algo se concrete. Pretexto que se aprovecha para no pagar el “alto precio” que supone conseguir eso que busco.

“Si es tan importante para ti, buscarás una manera, sino buscarás una excusa”

5. Falta o pérdida de motivación:
Es posible que estemos motivados al principio, sin embargo, si esa motivación no está bien afirmada y creemos realmente en lo que queremos conseguir, perderemos las ganas en el camino. Busca un Motivo y a su vez que esté fuertemente atado a un Deseo imperioso de conseguirlo.

“Un motivo se convierte en la fuerza. Dame un buen motivo y me levantaré como sea” Alejandra Navarro
Si yo te dijese que las personas exitosas SÍ han hecho “algo diferente”, ¿Te gustaría saberlo? ¿Aprenderías de ellas? ¿Estarías dispuesta a imitarlas? Pues querida amiga, ahí va la respuesta:

1. CREEN en sí mismas y defienden su idea ante todo y todos lo que se oponen.
2. CORREN RIESGOS, y eso les lleva a vivir una vida excitante, seguramente tendrán historias increíbles para contarles a sus hijos, a sus nietos o al mundo entero.
3. ADQUIEREN UN COMPROMISO con ellas mismas y son fieles a sus ideas. El Compromiso reforzado con la Fuerza de Voluntad y el Deseo firme de conseguir lo que se busca, es un propulsor poderoso.
4. TIENEN PASIÓN por lo que hacen, son de ideas claras, de valores firmes, de creencias potenciadoras.
5. SE COMUNICAN DE FORMA EXCELENTE con ellas mismas y con los demás, lo que les permite conseguir cualquier objetivo propuesto.
6. VEN OPORTUNIDADES donde otros ven dificultades o crisis, son altamente creativas y observadoras.
7. SON CONSTANTES Y CONSECUENTES, en sus acciones, decisiones y elecciones.
8. ADQUIEREN RESPONSABILIDAD tomando las riendas de su vida, tienen habilidad de responder eficientemente a lo que sucede y no culpan a nada ni a nadie de no conseguir sus objetivos.
9. ESTÁN DISPUESTOS A PAGAR EL “ALTO PRECIO” que supone conseguir lo que quieren: Sacrificio, Tener el Valor de continuar pese a las dificultades, soportar las críticas, salir de la Zona de confort, Renunciar a los apegos o experiencias gratificantes, Trabajar bajo presión, Experimentar emociones tóxicas como la ira, bronca, rabia, frustración, y aun así saber gestionarlas y reconducir.
10. TIENEN FE, PACIENCIA Y PERSEVERANCIA, grandes actitudes que requieren una fuerte dosis para permanecer en el camino que lleva al Éxito.
Lo que marca la diferencia entre “soñar” y “conseguir” es la ACCIÓN. Nada puede conseguirse sin ni siquiera haber comenzado a caminar. Si decides rendirte, abandonar y quedarte a la vera del camino, estás en todo tu derecho, pero no vuelvas a preguntarte por qué otro lo consiguió y tú no.
Si tienes algo por lo que valga la pena pagar, comienza. No lo intentes: ¡hazlo! Imagina ya que lo has conseguido… ¿Cómo sería? ¿Cómo te sientes?
Y como dice una presuposición en PNL:
“Si es posible para alguien, es posible para mi”
Nos vemos en el camino…

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