ESTUDIAR DESPUÉS DE LOS 40, EVALUACIÓN CONTINUA

28 de Febrero de 2017 Autora: Maripy Cebada Reimondez

Hace mucho tiempo unas voces sabias (la voz de la conciencia de todas, los padres), insistían día tras día: “hija, estudia para labrarte un futuro, ahora es el momento, eres muy joven, esfuérzate, que tendrá recompensa y ya tendrás tiempo de descansar…” seguro que todas sabéis de lo que hablo, son estas “típicas frases de padres y madres”, que todas hemos sufrido insistentemente alguna vez y que las que hoy somos madres aplicamos en el presente a nuestros hijos, interpretando lo que antes era una matraca, como una buena teoría ante la vida.

En aquel momento como buena niña aplicada (ahora no voy decir lo contrario) hice caso, me esforcé, estudié, dediqué mucho sacrificio y tiempo, pero lo conseguí, terminé mi carrera y tuve la suerte de incorporarme a la vida laboral, ¡Bien, se suponía que habían llegado las Vacaciones Neuronales!

Pero no, y es que ya sabéis, en la vida las cosas nunca son como parecen, las tan queridas vacaciones mentales no iban a empezar, es más con la incorporación al trabajo mis neuronas iniciaron una huelga a la japonesa, ya que en cuando empiezas a trabajar casi nunca puedes aplicar punto por punto la teoría de los libros, todos lo tienes que aprender y estudiar de nuevo, si quieres estar al día tienes que ir a cursos de formación, si quieres promocionarte tienes que diferenciarte y saber más cosas y mejores, la tecnología cambia de manera fulminante y hay que adaptarse a ella empollando, salen máster nuevos que te vienen “al pelo” para tu puesto de trabajo y no puedes dejar pasar la oportunidad, en fin que una vez te has puesto a trabajar si quieres estar en la cresta de la ola, tienes que mantener la tensión estudiantil, y te sientes en una permanente evaluación continua, en la que además de las materias laborales, te vas a autocalificar en materias del hogar, en la familia, en las amistades, en fin en la vida del día a día……

Cuando te crees que lo tienes todo dominado, que la “evaluación continua” ha bajado de intensidad y forma parte de una situación casi pasada, llega un día la vida y te da un revés, de repente te encuentras sin trabajo, y después del susto inicial, te encuentras en la necesidad de despertar las neuronas del estado de semi-aletargamiento en el que se habían acomodado, porque te ves delante del ordenador buscando ofertas, analizando perfiles solicitados, y te das cuenta de que la vida laboral cambia rápidamente, que tienes que volver a hincar los codos para estar al día, y de que cuando le dices a tus hijos  “estudia para labrarte un futuro, ahora es el momento, eres muy joven, esfuérzate, que tendrá recompensa y ya tendrás tiempo de descansar…” te lo tienes que aplicar a ti misma, viéndote otra vez asistiendo a charlas, cursos, talleres, estudiando un curso, un máster o unas oposiciones. Y ahora las ganas o los objetivos no son los mismos, pero la necesidad de supervivencia apremia, porque esto no nos hunde, nos hace más fuertes….

En este post he contado mi experiencia, pero quiero hacerlo extensivo también a esas Supermujeres, amigas, compañeras, que están formándose y estudiando, para emprender un nuevo proyecto y un futuro cercano prometedor….

¡QUE GRANDES Y QUE CAPACIDAD DE SACRIFICIO!

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