Detrás de un gran artista hay….una gran mujer

6 de Febrero de 2017  Autora: Judith Ramajo

No hace más de dos semanas, me encontraba yo en mi aula, como cualquier jueves por la tarde, cuando la responsable de la asociación de vecinos donde doy clase me planteo hacer algo en el centro cívico para conmemorar el día de la mujer.  Segundos después de marcharse la presidenta,  una alumna, defensora acérrima de los derechos de la mujer me espetaba; pues Judith no se de que vamos a hablar porque en los tres años que llevamos contigo no hemos visto ni una sola mujer artista.

Coño! perdón por la expresión, pero como yo mujer e Historiadora, no me había planteado esta indignación antes.

Desde el principio de la Historia del Arte podemos ver un papel casi protagonista de la mujer en las representaciones artísticas, desde las Venus prehistóricas, donde se ensalzan los atributos de la mujer buscando atraer la fertilidad, representaciones de deidades femeninas en el mundo clásico, mujeres claves en la religión cristiana como las santas y la Virgen, y un largo etc. que se extiende hasta llegar a nuestros días. Vamos que las grandes musas de inspiración muchas veces han sido las mujeres. Y solo os voy a nombrar dos ejemplos, muy españoles y muy nuestros, la Duquesa de Alba y Goya, o Dalí y su amada Gala.

Pero, que pasa que la mujer solo estaba para posar, para enseñar su cuerpo y que sirviera de modelo a su amante el pintor. Pues no queridos y queridas tengo una gran notica que daros existieron mujeres artistas.

Muchas pinturas realizadas por mujeres fueron inicialmente atribuidas a varones, lo que indicaría que no hay diferencias objetivas entre el arte realizado por mujeres o por hombres, pero cuando se verifica que la autora es una mujer, baja mucho el valor económico y simbólico de la obra.

Según la tradición recogida por Plinio el Viejo en su Historia Natural, la pintura fue una invención femenina, si, habéis leído bien, os lo repito; LA PINTURA FUE UNA INVENCIÓN FEMENINA. La joven hija del alfarero Butades Sicyonius trazó sobre un muro el contorno de la sombra del rostro de su amado cuando partía para lejanas tierras.

El primer ejemplo documentado de una obra de arte firmada por una mujer se remonta sorprendentemente a la Alta Edad Media. Generalmente los artistas del Medievo no firmaban sus obras y tampoco lo hacían los autores de los manuscritos iluminados, pero en el ejemplar del Comentario del Apocalipsis de Beato de Liébana que se conserva en la Catedral de Gerona, aparecen los nombres de Ende “pintora y sierva de Dios” (pintrix et Dei adiutrix) y del monje Emeterio. Que, como os quedáis eh!

En el Renacimiento empezaron a cambiar un poco las cosas, pero no demasiado, tampoco os penséis. La aceptación social de algunas pintoras se debió precisamente a que fueron damas de la corte como por ejemplo, Sofonisba Anguissola en la corte española y Levina Teerlinc en la inglesa. Si, una vez más habéis leído bien, a que no conocíais a la de la corte española, normal su único cuadro conservado en el Prado fue atribuido a Juan Pantoja de la Cruz, hasta que un estudio reciente desvelo que era suyo. Esta fue las constante de las mujeres que querían ser artistas en los siglos venideros, la mayoría escondidas detrás de una gran figura masculina. Muchas de ellas eran aprendices que llegaban a formar parte de su escuela o taller. Otras eran esposas, cuyas obras fueron atribuidas erróneamente a su flamante marido, y otras luchaban en la corte por hacerse un hueco, pero siempre ensombrecidas por una figura varonil.

A finales del siglo XIX, principios del XX, es cuando empezamos a ver por fin más mujeres artistas. Actualmente en Bellas Arte hay más mujeres que hombres.

A continuación y ya para terminar, os dejo una lista de “Grandes Mujeres” que supieron hacer “Arte”, pero que la historia quiso dejarlas en la sombra por el simple y mero hecho de ser mujer.

Artemisia Gentileschi, Judith Leyster, Luisa Roldán, Rosalba Carriera, Angelica Kauffmann, Elisabeth Louise Vigée-Lebrun, Rosa Bonheur, Berthe Morisot, Mary Cassatt, Camille Claudel, Tamara de Lempicka, Natalia Goncharova, María Blanchard, Frida Kalo.

1 comentario sobre “Detrás de un gran artista hay….una gran mujer

  1. Siento un pequeño alivio al leer el interesante escrito de mi profesora Judith.
    Un pequeño alivio envuelto en una gran tristeza al comprobar como las mujeres, el 50% de los que conformamos la sociedad ha vivido, durante siglos, envuelta en sombras.
    Sombras que, en lugar de despejarse y desaparecer, han pasado del negro/gris al gris. Al gris oscuro.
    En el siglo XXI, en el 2017, las mujeres están AÚN en escandalosa invisibilidad en el mundo de la EMPRESA, LAS FINANZAS, EL DEPORTE, LA INVESTIGACIÓN, EL ARTE, LA POLÍTICA, ETC, ETC…..
    En la única actividad en la que la mujer sigue llevando la “batuta”, triste batuta, es en el cuidado de la casa, de ancianos, hijos y nietos.
    Este fin de semana, en la entrega de los Goya, la cantante y actriz Ana Belén afirmó estar convencida de que, sino tuviesen que interpretar el papel de otras mujeres, sólo habría hombres en el mundo del cine.
    ¿Aún estamos en este plan 21 siglos después? ??
    Cómo pueden afirmar algun@s que hemos avanzado mucho!!!!!
    Ni las tortugas van tan despacio.

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