#Colaborar

Anai

1 de julio. Autora: Ana Isabel Alonso

Me encanta esta palabra, decirla es un orgullo, pero aplicarla en el día a día, me emociona, me llena, me satisface, a veces no lo hago todo lo que debiera, incluso puede que por hacerlo falle en otras cosas, pero creo que es de las pocas que sí me hace sentir, me provoca, me incita, no puedo dejar de hacerla, ¿os pasa lo mismo? ¿habéis  pensado en ello?… ahí lo dejo.

Podemos colaborar en proyectos de ayuda a los más necesitados, haciendo un caldo, un café, recogiendo fruta que nos donan, preparando bocadillos con tus hijos, porque su instituto tiene un proyecto maravilloso, los “jueves bajo el puente” y durante el curso compartimos padres, alumnos más mayores del instituto y profesores un poco de cariño, y sobre todo la cena con personas que por muchas circunstancias, no pueden cubrir sus necesidades básicas.  Ver sus caras me llena de orgullo, y ver a mis hijos ayudando aún más.

Pero hay otros muchos tipos de colaboración, aquí os relataré uno que estoy comenzando, hace muy poquito me uní a un grupo de personas estupendas, que sin conocerme de nada, me han hecho en sus pocos encuentros, sentirme bien, arropada, y eso,  en estos tiempos  en que prima el estar, los unos por encima de los otros, hace que me haga plantear cosas, proyectos, ilusión…

Hablo con mayúsculas de nuestra asociación TEAM, puede parecer pedante, pero llevo tan poco y me han hecho sentir tan bien, que quiero contar a la gente como me siento y como te hacen sentir. Un día te encuentras sin trabajo,  no viene a cuento los motivos, y pasas de ser estable, en todos los sentidos, a ser frágil, como en mi caso, con la edad en contra, con un futuro incierto, pero de repente por azar conoces a  unas compañeras  en un curso, y después de conocernos, empiezan a contarte un proyecto, te encanta, pero dejas el curso, y vuelves a tu fragilidad, de repente tomas un café con una amiga y te vuelven a hablar de ese mismo proyecto, entonces te pones a pensar, lees, te informas, comentas… y al final te unes, haces un curso de formación con ellas, te gusta, haces otro, te encanta, y así vas conociendo al grupo. Gente muy diferente pero que entre todas hacen algo muy importante,  que te sientas como en casa.

Me gustaría relatar con su permiso cómo hacemos cada semana, como colaboran, como colaboramos entre todas:

Los  jueves nos reunimos en la asociación, charlamos unas con otras, nos preguntamos cómo nos ha ido la semana,  cómo está nuestro hijo que la semana pasada no estaba bien, parece una bobada, pero ves que te van conociendo, poco a poco, intentamos planificar la semana, el mes, preguntamos por cómo ha ido la entrevista que una de nosotros tuvo el miércoles y comprobamos si nuestros buenos deseos compartidos por WhatsApp  han surtido efecto,  a veces se logra, otras no pero esa unión de todas por desear, aconsejar  y seguir, nos une más.

Comparten las experiencias que han vivido parte de las compañeras en la semana de las  Redes Sociales a las que como yo, no han podido asistir, (oírlas es un primor, parece un poco cursi, pero es como lo siento), hablamos de cómo difundir mejor nuestros talleres, los propios  dados por alguna de nosotras y los que conseguimos externamente, escuchamos ideas de profesionales que hablan con nosotros, nos aconsejan,  pensamos cómo llegar a más gente, que le falta o necesita nuestra web si realmente trasmite nuestro proyecto…

Por lo que comentan las veteranas, estamos recogiendo las semillas que se plantaron hace tiempo, es tiempo de recoger la cosecha, de seguir haciendo para crecer más, tanto a nivel de asociación como a nivel personal, eso sí es COLABORAR,  pero con mayúsculas.

Gracias por dejarme entre todas, sentirme por un ratito tan bien conmigo misma.

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